Estamos hablando de un sabor que ya no es tan fácil de encontrar en los lineales del mercado, pero que puede aportar un gran reconfortante a tu paladar: la sopa de avellanas. Lo hecho en casa no sólo es más saludable; También te permite ajustar esa textura densa y cremosa exactamente como la deseas. Si te preguntas “¿cómo hacer sopa de avellanas?” Si estás buscando esta receta, esta receta es para ti.
Es importante no omitir las medidas a la hora de preparar los ingredientes. Para empezar utilizamos 125 gramos de avellanas tostadas. No es necesario picar las avellanas, sino triturarlas con un robot para obtener una consistencia suave. Este paso resalta el color y sabor característico de la sopa. La cantidad de harina es de 1,5 cucharadas. Demasiado puede hacer que la sopa se vuelva pesada, mientras que muy poco puede hacer que la sopa permanezca aguada.
Revisión de la lista de materiales
Coloca los ingredientes en tu mesa antes de pasar a tu olla. 1 cucharada de aceite de avellana añadirá ese característico sabor a avellana a la sopa. 1 vaso de leche es fundamental para obtener una textura cremosa. El cuadrado de caldo de pollo agrega profundidad. Podemos empezar con 3 vasos de agua y sal opcional.
La salsa tiene una importancia especial
La salsa que viertes en la sopa es el detalle que lleva el sabor al siguiente nivel. Esta mezcla, preparada con 1 cucharadita de pasta de tomate, 1 cucharada de aceite de avellana y 3 cucharadas de agua, agrega profundidad a la sopa cuando se rocía encima. La menta aporta refresco en este equilibrio especiado y aceitoso.
Proceso de cocción paso a paso
Como primer paso, pon las avellanas en un procesador de alimentos y hazlas puré. Calentar el aceite de avellanas en la sartén. Agrega el puré de avellanas y la harina y comienza a tostar. Es una buena idea asar hasta que desaparezca el olor a crudo de la harina, aproximadamente 2-3 minutos. Hay que tener paciencia aquí. La caramelización de la harina le da a la sopa ese color y sabor rojizo.
Luego agregue lentamente el agua hervida. Revuelve constantemente para evitar grumos. Deseche la sal y el caldo de pollo. Cierra la tapa y cocina por 15 minutos. Este tiempo es suficiente para que las avellanas absorban el agua y se combinen los sabores.
Cuando se acabe el tiempo de cocción, haga puré la sopa con una licuadora. Ser fluido es uno de los criterios más importantes. Agrega la leche. 10 minutos más